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Capitulo 34: El Plan Cuarto Acto, Maki. Parte I.

  Maki dormía con la cabeza sobre la mesa tras emborracharse mientras que el resto estaba sentado a su alrededor.

  —?Qué es lo que pudiste saber, Alice?—preguntó Aragi mientras miraba como dormía Maki.

  —Ese profesor era un debilucho. Solo hizo falta algo de alcohol y unas miraditas coquetas para que soltase todo lo que sabía.

  —?Es información confiable?—preguntó Miir con algo de escepticismo.

  —Bueno... Muchas cosas que dijo coincidían con lo que ya sabemos.

  —Que casualidad...—murmuró Miir.

  —Lo primero que dijo fue qué pertenecía a un grupo secreto, aunque si lo va diciendo así de fácil no creo que sea muy "secreto" que digamos—Alice se encogió de hombros—. Lo importante no estaba en eso, sino que estaba en lo que pasó después...

  ...

  Hace aproximadamente una hora...

  —?Dices qué perteneces a un grupo secreto? No lo creo...—sonrió Alice con incredulidad.

  —?Es la verdad!—dijo el profesor mientras bebía de su botella.

  —Si es así, ?Qué se supone que hará ese grupo tuyo? Porque si estás tan seguro que te volverás alguien poderoso cómo para tener a la Ciudadela en tus manos significaría que eres importante allí.—Alice miraba de manera seductora al profesor.

  —?Y lo soy!

  —Entonces... ?Qué es lo que te hace tan especial?

  — Nuestro grupo tiene...—el profesor se acercó a Alice y le susurró— Cierto "artefacto" que nos daría el poder que queremos.

  —Wow... Eso suena demasiado bueno cómo para ser verdad.

  —?Verdad? Solo unos pocos tenemos el privilegio.—dijo el profesor mientras bebía con felicidad.

  —?Y cuál es tu papel en este "grupo"?—sonrió Alice con sensualidad.

  —B-bueno... Yo soy el cerebro detrás... Soy el que tiene el conocimiento de cómo funcionaría todo.—tartamudeó mientras bebía.

  —?De verdad?—Alice sospechaba— Si eso es verdad, ?Qué es ese artefacto suyo?

  —Es secreto.

  —Entonces vienes aquí, fardas que serás el más poderoso ?Y aún así quieres guardar tu "secreto"?—rio Alice.

  —?Qué tiene de malo?—dijo mientras ponía la botella en la mesa— Uno puede ser misterioso si así lo quiere.

  —"Misterioso" no es la palabra que yo usaría.

  —?Ah si? ?Y qué palabra usarías?

  —"Peón"—sonrió Alice con satisfacción.

  —??Cómo te atreves!?—respondió con violencia mientras se levantaba.

  —No te desesperes... Tienes una forma muy fácil de demostrarme que estoy equivocada...

  —?Cómo cuál?—el profesor daba peque?os y disimulados eructos a causa del alcohol.

  —Decirme una haza?a de ese grupo al que perteneces.

  —?Haza?a?

  —Ya sabes...—Alice pasó un dedo sobre el pecho del profesor y fue subiendo hasta llegar a los hombros, momento el cuál lo volvió a sentar— Algo así cómo si robasen algún objeto muy valioso... Cómo si hubiesen hecho alguna locura de talla mundial... Algo que te haga pensar "esta gente es de temer", ?Sabes?

  —Mmm...—el profesor se puso a pensar por un momento— ?Qué dirías si te digo que tenemos en nuestro poder un núcleo?—susurró el profesor.

  —?Ohhh?—Alice se veía complacida— ?Podríamos hablar de esto afuera? Aquí hay mucha gente y a mi me gustan los lugares más "privados" ?Me entiendes?—Alice sonrió con picardía.

  —Ohhh...—el profesor parecía dispuesto a acompa?ar a Alice— Por supuesto.

  —Entonces acompá?ame.—ambos salieron de la taberna, Alice caminó hacía un peque?o callejón cerca de aquella taberna acompa?ada del profesor. Cuándo ambos estaban allí el profesor se acercó a Alice.

  —?Así que eres de las que les gustan los hombres fuertes?—el profesor sonrió mientras se desabrochaba la camisa.

  —Así es—Alice puso una de sus manos sobre la mejilla del profesor y, con un rápido movimiento de sus piernas, lo llevó a su espalda para sí poder derribarlo. Con fuerza sostuvo su cabeza en medio del derribo y lo estrelló contra el suelo del callejón, dejándolo fuera de combate—. Pero tú eres un simple "peón".

  Alice empezó a revisar las pertenencias de aquel profesor, no encontró nada así que decidió empezar a quitarle la ropa.

  ?Debajo de los zapatos? Nada.

  ?Debajo de la camisa? Nada.

  ?Debajo de los pantalones? Con desagrado Alice comenzó a sacarle los pantalones, y al hacerlo vio en uno de sus muslos había algo similar a una hendidura metálica que se camuflaba con su tono de piel pues parecía estar incrustada en ella. Al retirarla se cayó una carta y una llave.

  La carta estaba abierta y en ella decía "Preparativos completos. La joven mujer usó el hechizo. A todas las unidades se les exige presencia el día de ma?ana" al ver el reverso de la carta Alice notó un símbolo característico, un eclipse dividido a la mitad. La llave por su lado tenía una peque?a piedra semitransparente.

  Alice se dio cuenta que todo lo que dijo el profesor no era ninguna mentira, él efectivamente formaba parte del grupo que buscaban; así que, haciendo gala de sus refinadas habilidades, acabó con la vida de aquel hombre de manera tal que pareciera un mero accidente.

  ...

  Alice mostró la carta y la llave a los presentes.

  —Vaya...—dijo Miir sorprendida.

  —Alice... No tengo palabras para describir lo agradecido que estoy.—dijo Aragi mientras la miraba.

  —Ya se me ocurrirá algo.—sonrió Alice satisfecha.

  —Oigan—Flare llamó la atención de todos con una voz suave—. ?Qué hacemos con ella?—en su regazo estaba Maki dormida, abrazando la botella de alcohol.

  —Deberíamos llevarla arriba.—afirmó Alice.

  —Es verdad, ma?ana es su combate y parte del plan la necesita a ella en plena forma—mencionó Miir—. Sin contar que aún necesitamos lo que Ryuji haya encontrado.

  —Yo la llevaré—dijo Aragi mientras se levantaba—. Ya es bastante tarde, y todos deberíamos descansar para el día de ma?ana. Tal y cómo estamos no sacaremos nada en claro sobre lo que significa la carta y de esa llave.

  —Cierto.—afirmó Alice.

  Cuándo Aragi trató de levantar a Maki se aferró a Flare. Incluso luego de que ella se levantase, aún así Maki se mantenía aferrada.

  —Flare...

  —Ya lo sé, yo la llevaré.—dijo Flare resignada.

  —Gracias.

  —Ni lo menciones.—Flare comenzó a caminar con Maki a rastras mientras el resto también empezaban a irse.

  Cuando todos habían subido las escaleras Alice detuvo a Aragi y empezó a hablar con él.

  ...

  Al llegar a la habitación Flare puso a Maki en la cama y cuando pensaba que finalmente la soltaría, Maki la agarró.

  —?Qué tratas de hacer Maki?—preguntó Flare confundida.

  —?Desde hace cuanto lo sabías?—Maki abrió los ojos y soltó la mano de Flare.

  —?Qué estabas despierta? Me di cuenta que despertaste justo cuando Alice dijo "Eclipse", de verdad que tienes el oído agudo para estos casos.

  —Ohh... ?Crees que alguien más se dio cuenta?

  —Lo dudo, yo me di cuenta porque ya estabas en mi regazo para ese momento.

  —Ahh...—suspiró Maki.

  —Bien—Flare se sentó en la cama junto a Maki—. ?Qué ocurre?

  —?No se te escapa nada no?

  —Me lo dejas fácil.—sonrió Flare.

  —La cosa es que... No sé que hacer—Maki se encogió de hombros—. Ma?ana se supone que tengo que entrar en contacto con Yang y no sé si pueda hacerlo. No soy tonta, es obvio que ella está de alguna manera envuelta en todo esto, y tengo miedo que forme parte de ese grupo porque nos pondría en una mala posición.

  —?Tienes miedo?

  —Bueno no es precisamente miedo, ?Sabes? Es algo más.

  —?Algo así cómo un mal presentimiento?

  —Exacto. ?Y si algo malo pasa? ?Y si por un descuido todo se arruina? ?Y si es por culpa mía?

  —Maki—Flare puso una mano sobre el hombro de Maki—. Si algo sale mal no será por tu culpa, hay muchos factores y muchas cosas que aún no sabemos. Todo este plan se basa en los presentimientos de Ryuji y Miir, nada nos asegura que vaya a funcionar ?Pero sabes qué?—Flare sonrió y miró a Maki a los ojos— "Nunca te rindas sin antes intentarlo, nuestra voluntad es lo que nos mantiene de pie" fueron las palabras que mi madre me decía cuando yo estaba triste, y ahora yo te las digo a ti.

  —Flare... Gracias, en verdad te agradezco que estés aquí.—luego de decir eso Flare sonrió y salió de la habitación dejándola sola. Maki se quedó sentada en la cama mirando por la ventana y, tras aclarar su mente, se acostó buscando conciliar el sue?o.

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  ...

  Mis pies tocan el agua y la marea sube.

  Mis manos tocan el cielo oscuro pero las nubes cubren mi vista.

  Mis oídos escuchan el viento cuándo todo queda en silencio.

  Mis ojos ven la luz el eclipse en el momento en que todo se mantiene calmado.

  ?Mis sue?os tratan de decirme algo? O quizá solo sea yo quién así lo cree...

  Mi entumecido cuerpo no se mueve, un molesto ruido resuena en el interior de mi cráneo y no me deja relajarme.

  Me siento nerviosa, pero no asustada.

  Muchas cosas pueden salir mal... pero esas palabras podrían ayudarme...

  "Nunca te rindas sin antes intentarlo, nuestra voluntad es lo que nos mantiene de pie"

  ...

  Maki poco a poco comenzó a abrir los ojos, miró en dirección a la ventana y vio que estaba amaneciendo. Recorrió la habitación con la mirada y vio a su padre acostado, durmiendo.

  Maki se levantó y con discreción salió de la habitación.

  Cuando llegó a la planta baja no vio a nadie pues pareciera que los huéspedes aún dormían, Maki se sentó en una de las sillas y una vez ahí recostó su espalda a la vez que soltaba un suspiro cansado.

  —?De nuevo las pesadillas?—una voz conocida le habló luego de que la puerta de la posada se abría.

  —Ryuji—dijo Maki al ver a Ryuji entrar por la puerta—. ?Aria te adiestró?—bromeó.

  —Nadie adiestró a nadie.—dijo Aria quién entró justo detrás.

  —?Aria?—Maki se sorprendió al ver a Aria con un aspecto más maduro y no con su forma de ni?a.

  —?Sorprendida?—preguntó Ryuji mientras se sentaba frente a Maki y Aria se sentaba a su lado a su lado.

  —La verdad es que si, no esperaba verla con esa forma.—Maki observó a Aria con detenimiento.

  —Es un poco raro que me mires con tanto esmero.

  —Oh, perdona.

  —Descuida.

  —?Qué haces aquí sola?—preguntó Ryuji mientras Aria se recostaba sobre su hombro, poniendo su cabeza en él.

  —Bueno...—Maki se quedó mirando a Aria por unos instantes— En realidad acabo de despertar y estoy esperando a los demás, supongo.

  —Ya veo...

  Un silencio algo incomodo se sintió en el ambiente, Maki miraba a Aria aún sorprendida; Aria miraba a Maki con cierto desdén; Ryuji no sabía que decir.

  —Entonces... ?Llegaron al final?—preguntó Maki con un tono algo pícaro.

  —?Por qué lo preguntas?—cuestionó Aria— ?Acaso estás celosa?

  —No—respondió Maki levantando una ceja—. Solo quiero molestar a Ryuji.—Maki sonrió mientras hacía un movimiento con la cabeza mirando a Ryuji. Aria miró a Ryuji y vio cómo él estaba completamente rojo.

  —Ryuji, no eres nada disimulado.—mencionó Aria con una sonrisa burlona.

  —No hace falta que digas nada—sonrió Maki—. Aria cuida bien a ese tonto, puede llegar a ser muy torpe a veces.

  —Eso haré.—ambas chicas se rieron mientras seguían molestando a Ryuji.

  Tras unos momentos hablando, Ryuji mencionó que tenían algo con ellos que podría ser útil y de una bolsa de disimulado tama?o sacó el peque?o trozo de núcleo. Maki se hallaba sorprendida y con un rápido movimiento lo volvió a guardar.

  —Esperemos al resto.—dijo Maki mientras miraba a Ryuji con seriedad.

  —De acuerdo.

  Durante el tiempo que esperaron Maki fue contando lo que Alice descubrió. Mientras hablaban Ryuji se rio cuando se enteró de la poca tolerancia de Maki al alcohol.

  Después de un rato escucharon pasos bajando por la escalera, eran Flare y Miir.

  —Ryuji, volviste.—mencionó Flare.

  —Bueno día Flare, Miir.—saludó Ryuji.

  —Buen día.—saludó Aria, imitando a Ryuji.

  —Si, buen día—saludo Miir—. Supongo que la pasaron bien, ?Verdad?—Miir tenía una sonrisa pícara en su rostro.

  —Oh... Con que a eso olía.—mencionó Flare.

  —?O-oye! No olemos mal—exclamó Aria algo avergonzada—. ?No olemos mal, verdad?—le susurró a Ryuji. él negó con la cabeza.

  —Nunca dije que fuera algún aroma lo que olía.—sonrió Flare.

  —?O sea huelen pero no huelen?—preguntó Maki sin entender mientras se movía y le daba espacio a Flare para sentarse.

  —Yo siento la magia—dijo Miir mientras se sentaba al lado de Aria—. Pude darme cuenta de los restos del Charm.

  —?Tanto se nota?—preguntó Ryuji.

  —Si, más ahora porque ustedes dos lo acaban de usar antes de venir, ?Me equivoco?—dijo Flare con una sonrisa burlona.

  —Vaya... ?Quién lo diría?—Maki le siguió el juego a Flare mientras molestaba a Ryuji.

  Tanto Ryuji cómo Aria estaban avergonzados, pero tras unos momentos hablando todos empezaron a reír porque Ryuji empezó a contar anécdotas vergonzosas de Maki para evitar que el foco de la conversación gire en torno a él.

  —?Ryuji, pensé que nunca contarías eso!—exclamó Maki avergonzada.

  —Te reías mucho de mí antes, así que ésta es mi venganza.—sonrió Ryuji con malicia.

  —Vaya—Flare se tapaba la boca con la manos para evitar reírse—, no esperaba eso de ti...

  —?Flare!—Maki estaba tanto avergonzada cómo molesta.

  —?Qué está pasando aquí?—preguntó Aragi mientras bajaba caminando por las escaleras.

  —?Papá, dile algo a Ryuji! Está diciendo cosas vergonzosas sobre nuestra infancia.

  —?Oh, de verdad?—Aragi se sentó— Cuenta, soy todo oídos.

  —?Papá, se supone que estés de mi lado!

  —Perdona Maki, pero no me molestaría saber algo más de tu ni?ez.—sonrió Aragi.

  Tras unos minutos de charla sobre el pasado todos parecían satisfechos, todos menos Maki quién aún estaba algo molesta.

  Finalmente llegó Alice quién se sorprendió, pues desde su punto de vista todos estaban de buenos ánimos menos Maki quién parecía ofendida.

  —?Qué me perdí?—preguntó.

  —?Nada!—replicó Maki y tras las risas del resto, Alice se sentó—Bueno Ryuji, muéstralo.—dijo luego de que todos se calmaran.

  —Si.—Ryuji sacó el fragmento de núcleo que tenía. Miir con velocidad se lo arrebató de las manos antes de que nadie pudiera reaccionar.

  —?Dónde conseguiste esto?—pregunto con hostilidad.

  —De mi casa.—respondió Aria.

  —?Harías el favor de explicar cómo es que tenías 'esto' en tu casa?—las palabras de Miir parecían más una amenaza que una petición.

  —Si...

  Aria comenzó a narrar todo lo que era importante sobre el cristal, el cómo ella se lo arrebató a un criminal buscado durante una parte oscura de su vida.

  Pese a la hostilidad inicial que Miir demostraba, se relajó y se calmó con rapidez tras oír la historia de Aria.

  —Ya veo... Perdón por pensar mal.

  —Descuida, si con esto puedo ayudar estaré satisfecha.

  —Lo has hecho bien—respondió Miir—. Ahora aquí es dónde empieza lo mío.

  —?Necesitarás ayuda con eso?—preguntó Flare.

  —No, aunque sea peque?o éste fragmento aún guarda mucho poder, así que puedo hacerlo sola.

  —De acuerdo.

  El fragmento en la mano de Miir comenzó a brillar con mayor fuerza, casi iluminando toda la planta baja de la posada. Por fortuna no había nadie ajeno ahí para ver semejante situación.

  Tras unos momentos, el cristal quedo por completo opaco y se deshizo cómo si fuera polvo.

  —?E-eso es mala se?al?—preguntó Aria con cierto miedo.

  —Al contrario—interrumpió Miir mientras sus ojos color amatista resplandecían—, es muy buena se?al.—Miir se levantó mientras miraba a Flare.

  —Supongo que encontraste algo bueno.—agregó Flare mientras se levantaba también.

  —Exacto.

  —?Entonces aquí termina todo?—preguntó Maki.

  —Para nada—negó Miir con la cabeza—. Solo que ahora ya tengo algo importante entre manos. Flare vendrá conmigo. Alice, Aragi, Ryuji y su novia irán a la Arena para asegurarse que nada raro ocurra allí.

  —?Qué pasará con el combate de la Arena?—preguntó Maki.

  —Olvídense de eso. Aquí tengo lo que veníamos a buscar.—Miir miró su propia mano.

  —?Y yo? ?Qué se supone que haga ahora?—preguntó Maki al más ansiosa.

  —Tu tendrás la peor parte Maki.—dijo Miir mientras miraba la puerta de la posada.

  De pronto alguien abrió la puerta con brusquedad. Las miradas de todos fueron en dirección a la puerta.

  —?Está Maki aquí?—quién había entrado era Yang.

  —A esto me refería—susurró Miir con una disimulada mueca de enfado—. Ahora todo depende de ti Maki.

  Fin del capitulo 34

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