Tras salir de la posada Aragi marcho rumbo a la Academia, guiando a Maki y Ryuji.
—Se?or Aragi, ?Sabe la historia de la Heroína Kiraya?—preguntó Ryuji mientras miraba la estatua de Kiraya al caminar.
—?La mujer de la estatua? No mucho la verdad, sólo lo que es de conocimiento general. Hace 337 a?os ella y un peque?o grupo de personas pusieron un fin a la guerra contra el Se?or Oscuro, dando inicio a la conocida como Era Lunar.
—?Se?or Oscuro? Pensé que era el Rey Demonio.
—El Rey Demonio y el Se?or Oscuro fueron dos entes distintos. Uno vivió hace más de un milenio, el otro hasta hace casi cuatro siglos.
—?Hay información de ambos en la Academia?
—Si, en la Academia están muy bien informados de casi todo. Hay todo tipo de libros históricos, historias antiguas, y cuentos sobre la formación y creación del mundo.
—Hablas como si no te gustase.—dijo Maki uniéndose a la conversación
—A tu madre le encantaba la historia, siempre se le veía llena de emoción cuando se trataba de la historia, a mí no me atraía tanto.
—Kiraya debió ser alguien muy importante, o al menos lo suficiente como para que sea reconocida como heroína y tenga una estatua en su memoria.
—Jajaja, estás hablando como tú madre.—mencionó Aragi entre risas. Maki sonrío y, mientras seguía a su padre, miró la estatua de Kiraya de reojo.
—Hablando de la estatua. Ryuji, ?No sabes si Flare entró a la posada mientras yo estaba dormida?
—No sabría decirte, pasé la noche en la habitación.
—Ya veo.
—?Flare?—preguntó Aragi.
—Si, es una chica dragón, nos conocimos ayer, dijo que se quedaría mirando la estatua y que luego nos alcanzaría, pensé que la encontraríamos en la posada pero no parece ser el caso.
—?Chica dragón? ?Oh! Hablas de una Dragonoide.—dijo Aragi con un rostro seguro.
—Em...—dudó Maki.
—No, según lo que nos dijo ella era una DragonBorn.
—??DragonBorn!?—preguntó Aragi sorprendido ante las palabras de Ryuji mientras se detenía en seco.
—S-Si—titubeó Ryuji sorprendido—. ?Es algo malo?
—Para nada, es la primera vez que escucho que alguien haya conocido a una.
—Eso explica porque en el manual no había información sobre ellos.
—Lo sé, nuestras notas sobre los dragones estaban basadas en lo que el resto sabía de ellos. Por eso no teníamos casi información, no es lo mismo tener notas sobre humanos o elfos, que tienen sus propias ciudades y libros de historia; que tener notas sobre los dragones, quienes en su mayoría viven apartados y separados del resto.
—Ahora que lo dices, ella había dicho que venía en busca de aventuras.
—?De verdad? Entonces supongo que debió de huir de casa o quizá es su primera vez recorriendo el mundo—dijo Aragi con una voz animada—. De pronto me dan ganas de hablar con esa amiga tuya y preguntarle mil cosas.
—No diría que seamos amigas, pero yo también quisiera saber más de ella.
—?Quizá ella también va a anotarse para el torneo?—mencionó Ryuji
—?Porqué piensas eso?
—Si ella buscaba aventuras quizá le llamó la atención el torneo.
—Es un buen punto—mientras caminaban Ryuji y Maki notaron que en las calles empezaban a haber más personas. Y varias de ellas se dirigían en su misma dirección, rumbo a la Academia—. Mucha gente parece querer ir a la Academia.—observó Maki.
—Muchos de ellos son estudiantes de la Academia. En estas horas es cuando las puertas se abren.—mencionó Aragi.
—?Y está bien para nosotros ir sin ser estudiantes?
—No hay problema, nosotros vamos a la biblioteca de la Academia que es de libre acceso.
—?La Academia está lejos?—preguntó Maki mientras miraba a los distintos estudiantes, algunos eran altos, otros eran bajitos y robustos, incluso algunas tenían alas.
—Solo un poco lejos. Es esa de allí.—Aragi se?aló a lo lejos una gigantesca estructura similar a un castillo, esa era la Academia, su tama?o intimidante y colosal era fácilmente reconocible.
—Vaya...—dijo Maki llena de asombro—. Es gigantesca.
—Esa es la reacción que tuvimos tu madre y yo la primera vez que la vimos a la distancia. Solo espera estar cerca, es algo que jamás olvidarás.—dijo Aragi con un tono orgulloso.
Mientras caminaban, Maki y Ryuji discutían sobre la forma y arquitectura de la lejana Academia. A veces, por el cielo, se podían ver vehículos volando lo cuál hizo recordar a Maki las palabras que Flare le había dicho el día anterior.
—Papá, ?Qué es eso?—preguntó Maki apuntando a los vehículos.
—Se llaman Vólates, son vehículos voladores que facilitan el transporte y desplazamiento de las personas.
—?Cómo funcionan?
—No estoy seguro, pero según tengo entendido tienen un peque?o motor hecho a partir de núcleos de maná solidificados. Si te interesan podrías investigar en la biblioteca.
—No creo que el estudiar y yo nos llevemos bien—mencionó Maki desviando la mirada—. Es algo que le pegaría más a Ryuji.
—Razón no te falta—afirmó Ryuji con un tono de voz condescendiente y bromista—. Es sorprendente la cantidad de razas distintas que se juntan solo en La Ciudadela.
—Es normal, La Ciudadela es la capital de Aethernia desde la caída del Imperio. Funciona como epicentro del continente. Aquí no solo está la Academia, también está el Gremio de Mercaderes, La Forja Imperial, y el Centro de Al'Midas.
—El manual mencionaba a muchas razas, ?Cada raza es especial en algo? Quiero decir, cuando Ryuji y yo nos hicimos esto—Maki mostró su ID—. La se?orita Elfa dijo que no teníamos capacidad mágica.
—Exacto, los Oni somos incapaces de canalizar maná, eso significa que no podemos usar magia ni tampoco tenemos resistencias naturales a ella. En su lugar tenemos las aptitudes físicas más altas de todos los Daemon y Therios.
—?El no poder canalizar maná se aplica al resto de Daemons?—preguntó Ryuji con particular interés.
—No, solo a nosotros los Oni.
—Según el manual hay siete razas de Daemons y cada uno representa algo.—dijo Maki mientras leía el manual.
—Exactamente. Si te interesa podrías leer el manual más detenidamente, aunque no esté muy bien detallado si hay algo que no entiendas te lo puedo explicar.
—?De verdad?—Maki se veía contenta gracias a la propuesta de su padre.
—Se?or Aragi, no la consienta demasiado.
—Eres un aguafiestas—replicó Maki—. Deja que mi padre me consienta un poco al menos.
—Es verdad, deja que consienta a mi hijita.—agregó Aragi en un tono burlón.
—De acuerdo—suspiró Ryuji con voz fatigada—. Hagan lo que quieran.
—Yei.—dijeron ambos, tanto Maki como Aragi mientras chocaban las manos.
Viendo las calles y los edificios Ryuji notó lo vívido que parecía el lugar, carteles de neón seguidos de los nombres más excéntricos y extravagantes posibles para las diferentes tiendas, las calles completamente blancas y muy bien ordenadas, aquella lejana Academia que tenía un aura majestuosa, las tiendas locales y las calles adornadas con relieves elegantes color azabache daba una impresión de extra?a elegancia que hacía contraste con las luces llamativas que reinaban los altos edificios.
—Las calles, los edificios, los colores, sigo sintiéndome fuera de lugar aquí...—mencionó Ryuji mientras miraba los edificios.
—Te entiendo a la perfección—afirmó Aragi con la cabeza mientras volteaba a ver los edificios—. Cuando Tsukihi y yo llegamos por primera vez nos sentimos intimidados por todo lo que aquí había, era la primera vez que veíamos no solo a tantas razas en un mismo lugar sino que también el nivel tecnológico que había aquí nos hizo sentir casi como si estuviéramos en algún sue?o extra?o.—la nostalgia se sentía en la voz de Aragi.
—?Mamá era muy curiosa?
—Impulsiva más bien. Estuvo corriendo de aquí para allá la primera vez que vinimos.
—Me recuerda a cierta personita.—dijo Ryuji mirando a Maki.
—De mí no estarás hablando, ?No?
Entre risas y bromas Ryuji y Maki quedaban más y más fascinados mientras avanzaban por las calles.
Cada cierto tiempo veían una peque?a rotonda donde habían estatuas conmemorativas, no solo de la Heroína Kiraya, sino de más personas.
—Esa estatua es nueva.—dijo Ryuji aproximándose a leer la inscripción.
—Ese es Arthur.—aclaró Aragi.
—?Arthur?
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—"En memoria del guerrero Arthur, compa?ero de armas de la Heroína Kiraya"—leyó Maki—. Así que él estuvo junto a Kiraya en el pasado.
—Si. El grupo de la Heroína se componía de cuatro: Kiraya, Arthur, Lily y Rancis.
La estatua presentaba a un guerrero de aspecto joven, cabellos desordenados, ropa rasgada y una mirada inquisidora con contrastaba con la gran sonrisa que mostraba en el rostro.
—?Sabes que fue de ellos papá?
—Murieron supongo. Su historia ocurrió hace 337 a?os después de todo.
—Ya veo.—dijo Maki mientras contemplaba la estatua.
—Vamos Maki, ya tendrás tiempo para admirar la estatua después.
—?Si!—Maki siguió a su padre—mientras poco a poco se alejaban de la estatua, rumbo a la Academia que cada vez estaba más cerca, Maki dio un último vistazo a la estatua dónde a lo lejos parecía haber alguien de aspecto conocido—. ?Hum?—aquella persona parecía estar embobada viendo la estatua.
—?Maki?
—?Si? Perdón, me distraje un momento.
—No te distraigas, no quisiera que te perdieras.—bromeó Ryuji con un tono juguetón.
—Tengo el brazal dudo que fuera a perderme, tonto.—respondió Maki con una sonrisa satisfecha mientras seguía caminando junto a su padre y Ryuji.
Los tres se mantuvieron caminando hasta que, finalmente, la Academia parecía estar a pocos metros de ellos.
Cuando pudieron plantarse frente a ella, Maki y Ryuji quedaron sin palabras al contemplar semejante obra de arte arquitectónica.
—Se los dije—afirmó Aragi con una sonrisa presumida—. Y dentro es aún mejor.
La entrada de la Academia irradiaba un aura de misticismo y elegancia a partes iguales, las puertas estaban abiertas y una vez dentro vieron la arquitectura interna, suelos de madera refinada, paredes adornadas con detalles similares a mosaicos, las escaleras que dividían las entradas estaban hechas de una especie de hormigón blanco con detalles azules.
—Parece sacado de un cuento.—dijo Maki maravillada.
—Lo sé, es simplemente hermoso. Esas escaleras llevan a las distintas zonas de la academia, una lleva al exterior superior, que es dónde tenemos que ir.
Maki y Ryuji siguieron a Aragi al exterior. Una vez fuera vieron un sector abierto, con peque?os árboles adornando el lugar.
Ahí mismo habían unas pocas personas, algunas sentadas leyendo, otras hablando.
—Todo parece tan tranquilo.—mencionó Ryuji.
—Es que aún no es hora de las clases, cuándo sea la hora escucharás unas campanadas que dan inicio a las clases—justo como si estuviera preparado por antelación, sonaron las campanas—. Que casualidad—las distintas personas que estaban en el lugar se apresuraron a ingresar nuevamente al interior, rumbo a sus clases—. Bien, allí está la biblioteca.—dijo Aragi se?alando un peque?o edificio a unos cuantos metros.
—?Dónde se supone que deberíamos anotarnos nosotros al torneo?—preguntó Ryuji viendo en todas direcciones.
—?Buscan anotarse para el torneo?—una suave voz habló desde detrás de Ryuji.
—?Hum?—Ryuji se giró y vio a una peque?a ni?a con alas negras saliendo desde su espalda baja, esa ni?a tenía el iris de los ojos de un color rosado intenso y la esclerótica totalmente negra; presentaba un cabello corto, color grisáceo, qué llegaba a poco más que sus mejillas y una mirada penetrante— ?Quién eres? Se?or Aragi, ?La Academia también recibe a ni?os?
—Que grosero, no deberías hablar de forma tan descortés.—replicó la ni?a claramente molesta.
—Oh discúlpelo, es la primera vez que vienen a la Ciudadela y también primera vez en la Academia.—dijo Aragi con un tono educado lo cual sorprendió tanto a Ryuji como a Maki.
—Mmm... Bien, quedas perdonado.
—Ryuji, discúlpate con la se?orita...—agregó Aragi ocultando una ligera sonrisa.
—Me llamo Aria.—dijo la ni?a.
—Se?orita Aria, un placer conocerla—saludó Aragi mirando a Ryuji mientras aún intentaba ocultar su sonrisa—. ?Ryuji?
—Emm... Si, perdón por lo de antes.—saludó Ryuji cabizbajo mientras Maki se tapaba la boca aguantándose las ganas de reír.
—Descuida, ?Y bien? Pregunté si es que venían a anotarse para el torneo.
—Si, ellos dos vienen a anotarse. Ella es Maki, mi hija.
—H-Hola.—dijo Maki un tanto sonrojada por aguantarse la risa.
—?Estás bien?—preguntó Aria.
—S-Si, no pasa nada.—respondió Maki desviando la mirada a otro lado mientras sonreía torpemente.
—Y él es Ryuji, amigo de mi hija.
—Hola.—dijo Ryuji tímidamente mientras Maki volvía a taparse la boca.
—Bien, si ese es el caso por favor síganme. Los llevaré a dónde se deben de anotar.—dijo Aria con un tono elegante.
—Bueno, yo estaré dentro de la biblioteca, si pasa algo llámenme.—dijo Aragi mientras sostenía su brazal junto al de Maki y Ryuji. El brazal hizo un sonido.
—?Qué fue eso?
—Es una función que tiene el brazal, se puede usar para realizar llamadas, me olvide de decirlo antes.—Aragi aprieta unas teclas en su pantalla y sale un recuadro desde la pantalla del brazal de Maki dónde se ve su rostro.
—Wow.
—Con esto podremos llamarnos en cualquier momento.—tras decir eso Aragi se fue en dirección a la biblioteca despidiéndose de Maki y Ryuji mientras echaba a reír en voz baja.
—Tu padre parece alguien agradable.—afirmó Aria.
—Sip.
—No como el se?orito descortés.—Aria miró de reojo a Ryuji.
—Pfff... S-Si.—respondió Maki tapándose la boca de nuevo, aguantándose las ganas de reír.
—Me estaba preguntando la razón por la que te estés aguantando la risa.
—E-Es que—Maki empezó a reír—. Es que Ryuji siempre está replicándome cuando hago las cosas mal y ahora él va y lo primero que hace al verte es decirte ni?a solo para que después mi padre lo rega?e jajaja.—reía Maki mientras Ryuji guardaba silencio sonrojado y desviando la mirada a otro lado.
—Oh... Ya veo—dijo Aria mientras miraba de reojo a Ryuji con una sonrisa burlona—. Bueno Se?orita Maki, se?orito descortés, síganme por favor.—Aria empezó a caminar, Maki y Ryuji la siguieron.
—Se?orito descortés...—se burló Maki.
—Cállate.—se quejó Ryuji mientras Maki reía.
—?Qué es lo que buscan del torneo?
—En realidad nos queremos anotar por el premio.
—?Entonces no saben nada más?
—?Hay que saber más?—preguntó Ryuji.
—Si, aunque se los dirán al anotarse. Lo más importante que deben saber, sobre todo si es la primera vez que participan, es que el premio en efectivo es lo de menos.
—?Hay algo más importante?
—No me corresponde a mi decidirlo, depende de ustedes.
Ryuji y Maki se miraron confundidos, sin terminar de entender las palabras que Aria decía.
A medida que avanzaban por los pasillos de la Academia podían ver a través de las ventanas a los estudiantes en clases, algunos en clases teóricas y otros en clases prácticas.
—?Hay mucha diferencia entre las clases?—preguntó Maki.
—?En qué sentido lo preguntas?
—?Cómo qué en qué sentido?
—Si lo preguntas en el sentido de diferencia social debo decirte que ese sistema arcaico hace tiempo que fue eliminado de la Academia. En cambio si lo dices en sentido de si hay diferencias en el aprendizaje de una clase teórica a una practica, pues si hay diferencia.
—Yo, em...—Maki no supo como responder.
—No importa, ya llegamos.
Al decir esas palabras Aria cruzó una puerta seguida de Maki y Ryuji.
Estaban en un salón grande, habían sillas puestas en orden y varias personas dispersadas a lo largo y ancho del salón. Algunas formaban peque?os grupos mientras que otras simplemente pasaban el rato.
—Allí es donde se deben anotar—dijo Aria se?alando al centro del salón, dónde había un par de jóvenes con uniformes idénticos sentados tras un mostrador—. Buena suerte.—se despidió Aria antes de irse.
—Bueno, supongo que solo nos queda hablar con ellos.
—Tal parece.
Maki y Ryuji se acercaron a los dos jóvenes, el chico poseía un corto cabello desordenado de color casta?o oscuro mientras que la chica tenía un cabello largo con un flequillo recto que cubría parte de su frente cuyo color también era casta?o oscuro.
—Bienvenidos. Supongo que vienen a anotarse para el torneo, ?Verdad?—preguntó la chica con una sonrisa extra?a.
—Emm, si.—titubeó Maki.
—?Saben como funciona el torneo?—agregó el chico.
—En realidad no, vinimos por el premio.—al decir eso Maki y Ryuji vieron como los dos jóvenes rieron de manera sutil.
—Descuiden, les explicaremos todo—mencionó la chica—. Permítannos presentarnos.
—Yo me llamo King.—dijo el chico.
—Y yo me llamo Ashley.—agregó la chica.
—Y somos gemelos.—dijeron los gemelos al mismo tiempo mientras mantenían una extra?a sonrisa.
Fin del capitulo 9.

