home

search

Capítulo 36 - Juegos y chocolate

  Iniciaba un nuevo día y Kael ya había sido reservado por los ni?os durante toda la ma?ana.

  Lysandra y Althea lo tenían agarrado de los brazos y trataban de obligarlo a jugar.

  —?Kael, vamos a jugar a la casita! —dijo Althea con entusiasmo—. Yo seré la mamá, Lysandra será mi hermana, tú mi esposo, Ronan será nuestro hijo y Mary y Jane serán nuestras hijas...

  —?Nooo! —protestó Lysandra—. ?Yo quiero ser la mamá!

  Kael las miró con expresión cansada.

  —?Y quién dijo que yo quería jugar a la casita?

  Las dos ni?as comenzaron a hacer pucheros al mismo tiempo, poniéndose rojas y llenando los ojos de lágrimas.

  Kael suspiró con resignación.

  —Ay, la concha de la lora... viejas manipuladoras... solucionan todo llorando para que vengan sus mamás a pegarme después...

  Luego alzó una mano con decisión.

  —Bien. Ronan y yo seremos los hijos, las mu?ecas feas serán las mascotas, Lysandra será la mamá y Althea el papá. ?Si no, no juego!

  Las dos ni?as se miraron entre sí y asintieron rápidamente, aceptando el trato sin pensarlo demasiado.

  Comenzaron de inmediato a meterse en sus papeles.

  Kael observó a Althea con ojo crítico.

  —Espera... Althea, no pareces un papá.

  —?Eh? —respondió ella, confundida.

  —Tienes que verte más ruda y violenta. Y no tienes barba.

  —?Barba...?

  —Síii, el pelo que le crece al tío Rowan en la cara.

  —Aaaah... pero a mí no me crece...

  —Pero te la puedes dibujar.

  Kael tomó un peque?o fragmento de carbón del horno del patio y le dibujó una barba improvisada a Althea.

  Lysandra y Ronan comenzaron a reír sin parar al verla.

  —?Ajajjajajaja!

  Althea se enojó de inmediato y volvió a hacer pucheros.

  Kael levantó un dedo, serio.

  —Pero se ríen de ti porque no impones respeto. Tú eres el padre, el hombre macho alfa que debe imponer autoridad. Toma esta rama y ve a imponer respeto... ?a ramasos!

  Althea infló el pecho, adoptando una postura exageradamente masculina. Tomó la rama con decisión y comenzó a perseguir a los otros dos ni?os.

  —?Vengan aquí, esposa mía y mi querido hijo! —gritaba—. ?Voy a imponer mi autoridad!

  El resultado del juego fue claro: Ronan y Lysandra terminaron con un leve chichón cada uno, Althea estaba furiosa porque todas las mamás se habían reído de su barba... y, bueno, Kael terminó molido, con varios chichones por haber provocado la pelea.

  Kael se dirigía a la cocina para pedirle a Jacki algún ungüento para los golpes, mientras era seguido por los otros tres ni?os.

  —?Ay! ?Todavía quieren jugar? —refunfu?ó—. ?O quieren que todas sus mamás me cacheteen de nuevo?

  Los tres ni?os asintieron con entusiasmo.

  —Pues tendrán que esperar —dijo Kael—. Necesito algo para el dolor de cabeza...

  Se detuvo en seco al ver, sobre una mesa, un canasto con varios frutos ovalados, cafés y rugosos.

  —...?Qué...?

  Se acercó lentamente, con los ojos gigantes.

  —No... no puede ser... ??ES EN SERIO!?

  Jacki, que estaba moliendo hierbas, se sobresaltó.

  —?Qué sucede, joven amo? ?Me asustó!

  Kael tomó uno de los frutos entre las manos.

  Era idéntico.

  El tama?o.

  La textura.

  El color.

  El aroma terroso y amargo.

  —Esto es... cacao —susurró, como si estuviera viendo oro—.

  —?Cacao real! ?El árbol de cacao! ?No me jodas, existe aquí también!

  Jacki frunció el ce?o.

  —?El árbol... qué? Eso se llama fruto kúmar.

  —Yo lo uso para hacer ungüentos para el dolor muscular o para te?ir ropa.

  —La pulpa se pone amarga cuando madura y las semillas no sirven para nada... se botan.

  —El árbol kúmar solo crece en el Bosque Indomable. Hay súper poquitos.

  This novel is published on a different platform. Support the original author by finding the official source.

  Kael tuvo que respirar hondo.

  Estaba a un paso de desmayarse de felicidad.

  —Jacki...

  —?Me está diciendo que SIEMPRE han botado esto?

  Alzó una semilla negra y brillante.

  —Sí, joven amo. No tiene uso. Muy amarga.

  Kael apretó los dientes para no gritar.

  —Jacki... esto... esto es...

  —?EL TESORO MáS IMPORTANTE DEL MUNDO ENTERO!

  —?Con esto se hace CHOCOLATE!

  Jacki quedó en blanco.

  Caria, que justo pasaba por la cocina, se detuvo al escucharlo.

  —?Choco... qué?

  —?Déjenme todo esto! —exclamó Kael—. ?TODOS los frutos kúmar que tengan! ?TODOS!

  —?Voy a cambiar la historia de este reino!

  Jacki no entendía nada, pero obedeció.

  —Si lo dice usted... tengo otros diez en la bodega. Se los traigo.

  Kael ya había comenzado a abrir uno de los frutos con desesperación.

  (Pensamiento de Kael):

  Hijo de la chingada... ?este mundo tiene cacao! ?Voy a crear chocolate desde cero! ?Voy a ser millonario con las nenas!

  Su expresión era tan intensa que todos en la cocina se quedaron mirándolo sin parpadear.

  Jacki, Lasan e incluso caria, que entró por casualidad, guardaron silencio.

  —Joven amo... —preguntó Jacki—, ?qué piensa hacer con esos frutos?

  Kael levantó uno como si fuera un tesoro ancestral.

  —Voy. A hacer. CHOCOLATE.

  Caria alzó una ceja.

  —?Choco... qué?

  —Un alimento de los dioses. Una maravilla. Una gloria del universo.

  —?Un verdadero amanza viejas!

  —?Pero primero necesito trabajar estas semillas!

  Y así comenzó el proceso.

  Kael tomó un cuchillo robusto y partió el fruto kúmar por la mitad.

  La pulpa blanca y ácida quedó expuesta, rodeando las semillas oscuras.

  —Perfecto... igualito al cacao.

  Sacó todas las semillas y las puso en un cuenco de madera.

  Jacki observaba la escena completamente desconcertada.

  —?Y ahora qué hace con... eso?

  —Lo dejo fermentar —respondió Kael con absoluta seguridad—.

  —Necesitan reposar unos días para liberar su verdadero sabor.

  Las mujeres se miraron entre sí como si Kael estuviera completamente loco.

  —Tranquilas, confíen —a?adió él—. No estoy haciendo veneno.

  Metió las semillas en un frasco de barro, las cubrió con un pa?o y las dejó cerca del calor del horno.

  Las semillas que ya estaban fermentadas —las que Jacki había trabajado antes sin saberlo— servían para la primera prueba.

  Y con más gente mirando que en una ejecución pública...

  Un aroma ácido, pero prometedor, salió de golpe.

  Kael sonrió.

  —?Exacto! Fermentación perfecta. Ahora a secarlas.

  Extendió las semillas sobre una bandeja y le pidió a Lasan que aplicara un calor leve para secarlas, volteándolas con una cuchara.

  Cuando estuvieron listas, reunió a todos en la cocina de Jacki.

  —Ahora viene la magia.

  Encendió la cocina y puso las semillas en una olla de hierro, tostándolas mientras las movía sin parar.

  El aroma cambió.

  Primero terroso...

  Luego dulce...

  Luego algo intenso que nadie en la mansión había olido jamás.

  Caria se llevó la mano al pecho.

  —?Qué es... ese olor tan maravilloso?

  Jacki quedó paralizada.

  —Huele... a gloria.

  Kael estuvo a punto de llorar.

  —???CHOCOLATE!!!

  —?ESTO HUELE A CHOCOLATEEEEE!

  Puso las semillas tostadas sobre una piedra plana y comenzó a molerlas con otra piedra.

  La masa oscura, aceitosa y brillante se formó lentamente bajo el calor del roce.

  —Sí... ?sí! ?Aquí está!

  Todos los presentes observaban fascinados.

  Kael mezcló la pasta con un poco de manteca y una cucharada de miel.

  La revolvió hasta lograr una consistencia espesa y suave.

  —Listo. El primer chocolate del continente.

  Tomó una cucharita y se la dio a probar a Caria.

  Caria, al sentir el sabor, dejó de respirar por un segundo.

  Sus ojos se abrieron exageradamente.

  Luego se tapó la boca.

  —E-esto...

  —Kael...

  —??ESTA DELICIA ES REAL!! ??QUé ES ESTA MAGIA?!

  Ronan, Lysandra y Althea se empujaban entre sí para probar también.

  Kael, orgulloso y feliz, declaró:

  —Mis cielas... bienvenidos al chocolate.

  La voz se corrió rápidamente. El joven amo había creado otra cosa increíble.

  Todos probaron el chocolate y todas las mujeres se rindieron ante él, sobre todo las cuatro madres apocalípticas, que tomaron a Kael como una ofrenda a los dioses y lo extorsionaron de la manera más cruel posible.

  —?Dame todos los detalles de esta maravilla para hacerla en mi casa! —exigió Freya.

  —?El reino de Taratios exige esta receta para la reina! —proclamó Isadora—. ?Te nombraré embajador total de la República del Chocolate!

  —?Por favor, detalla bien los pasos! —suplicó Liora—. ?Ya no podré vivir sin esto!

  —Hijo mío de mi corazón... —dijo Caria con voz temblorosa—. De seguro preparaste esta ofrenda para tu amada madre. ?Por favor! ?Dime que puedes preparar más!

  Kael, ya entrando en furia, explotó:

  —?Oigan! ?Yo quería hacerle chocolate a los ni?os para que me dejaran en paz!

  —???Si siguen así no les daré nada!!!

  Sin darse cuenta, solo Kael notó que había comenzado a llover con fuerza.

  —Perfecto... —dijo, sonriendo—. ???El clima indicado!!!

  Todos quedaron perplejos ante esa afirmación.

  Los ni?os lo miraron con expectación mientras Kael se dirigía a Jacki.

  —Jacki, ?dónde está la leche?

  —Ya se la traigo.

  Mientras Jacki iba por la leche, Kael tomó una olla y comenzó a calentarla.

  Cuando Jacki regresó, Kael vertió la leche en la olla y agregó el chocolate.

  El olor inundó todo el lugar de manera masiva.

  Todos quedaron rendidos ante el exquisito aroma.

  Pronto, una olla grande de leche con chocolate estuvo lista para saciar el paladar de toda la casa Sungley.

  Todos cayeron rendidos, en especial los ni?os... y alguien más.

  Enta se acercó al joven amo.

  —Mi se?or... —dijo con voz emocionada—. Esto es lo más delicioso e increíble que jamás he probado... ahhh... siento como si hubiera vuelto a mis siete a?os... pr... prrr... prrrrr...

  Tana y Kael lo notaron al instante.

  —?Tío Enta... estás ronroneando? —preguntó Kael, incrédulo.

  Enta no le prestó atención y siguió bebiendo su leche con chocolate, completamente feliz.

  —?Se?or Enta! —exclamó Tana—. ?Sí que está feliz!

  —?Por qué lo dices? —preguntó él.

  —Porque estás ronroneando...

  Enta se exaltó de golpe.

  —?Es cierto!

  —?Ayyy, qué lindo gatito! —dijo Tana entre risas.

  Todos rieron y disfrutaron de una cálida tarde de lluvia y leche con chocolate.

  ...

  ...

  ...

  ...

  ...

  ...

  ...

  Iniciaba un nuevo día en la casa Sungley.

  Esta vez ya no había ni?os interrumpiendo.

  No había padres molestando.

  No había madres que quisieran comer a besos.

  Ni sirvientas que quisieran comer a besos.

  Solo el campo de entrenamiento.

  Una maestra y su discípulo, preparados para una batalla.

  —Bien, Kael —dijo Freya—. Ya aprendimos bastante de esquivar y defensa... pero no has atacado.

  —Te di un mes para que entrenaras solo y formaras tu propia estrategia.

  —No niego que fue rico que usaras ese tiempo para... hacer chocolate —a?adió con una sonrisa—, pero veamos qué plan tienes para atacarme.

  —Como es un entrenamiento y usted es mi maestra —respondió Kael—, obviamente no usaré materiales letales.

  —Vaya que considerado...

  Kael llevaba un báculo y una ri?onera. Estaba completamente preparado.

  Esta vez no estaban solos.

  Soldados y todos los miembros de la casa se habían reunido para ver el evento.

  Lord Garbard se paró en el centro del campo y habló con voz firme.

  —Lo que celebramos hoy no es un examen ni una ceremonia.

  —Es una prueba del fruto del entrenamiento duro y continuo del heredero de la casa Sungley, quien demostrará todo lo que ha aprendido y que, a su corta edad, puede valerse por sí mismo.

  Y así se daba inicio al combate...

  De un ni?o de poco más de tres a?os...

  Contra una maga experimentada y veterana de guerras.

  Desde este capítulo voy a empezar a dejar algunas notitas para subir un poco la interacción. Estos últimos caps han sido más tranquilos, como una pausa antes del desastre, pero juro que no son relleno… a menos que ustedes me digan lo contrario.

Recommended Popular Novels