Ya terminada la reunión, y definidos todos los detalles sobre cómo sería el proceso, acordaron que todo quedaría completamente cerrado en el momento en que Kael entregara el equipo adicional que estaba preparando, cuando ambos equipos estuvieran listos.
Al salir de la oficina, Caria, Tana y Zarina aún no habían llegado. El pasillo del gremio estaba relativamente tranquilo, con el murmullo habitual de aventureros comentando misiones y el aroma mezclado de madera vieja, cuero y cerveza flotando en el aire.
Kael suspiró exageradamente y se llevó una mano a la frente.
—Ahhh... miren qué pena, mis amas aún no llegan —dijo con falsa tristeza—. Así que me tendré que ir solo. Muchas gracias por la ayuda, nos estaremos viendo ma?ana. ?Se me cuidan, mis cielas!
Apenas dio el primer paso para marcharse, cuatro aventureras se le plantaron enfrente. Sus expresiones no eran de juego. Estaban visiblemente preocupadas.
—Joven amo —dijo Valeryn, cruzándose de brazos—, me temo que debería esperar aquí a la se?ora Caria. De lo contrario, el gremio completo sentirá su furia...
Kael abrió los ojos con dramatismo.
—?Pero ellas se retrasaron! ?No es mi culpa! ?Yo tengo trámites que hacer!
—Lo lamento, joven amo —intervino Lyris con total seriedad—. Nuestras vidas tienen más valor que sus trámites, así que se tendrá que quedar a esperar aquí...
Kael infló las mejillas, frustrado, como un ni?o atrapado en una injusticia cósmica. Finalmente giró sobre sus talones y se fue a sentarse con otro grupo de aventureros que observaban la escena con diversión.
—?Qué pasó, joven Kael? —preguntó uno entre risas—. ?Las se?oritas no lo dejan tranquilo?
Varios comenzaron a reír abiertamente.
Kael dejó caer el cuerpo en la banca y resopló.
—?Nambre! Mientras no logre independizarme, esto será un infierno. ?No tengan parejas o sus vidas quedarán arruinadas!
Los aventureros asintieron con fingida gravedad... y luego brindaron.
En la mesa quedó un jarro de cerveza casi lleno, abandonado. Kael lo miró.
Y ese peque?o, traicionero impulso de su antigua alma amante de la cerveza le dio un piquete directo al orgullo.
Sus ojos brillaron apenas.
Sin poder resistirse, tomó el jarro con naturalidad y, haciéndose el tonto, dijo:
—Bueno, con este juguito hagamos un brindis por las nuevas misiones que les encomendaré...
—?Salud, joven amo! —gritaron todos al unísono.
Y así, entre risas y aplausos... Kael se mandó una jarra completa de cerveza.
Con casi cuatro a?os.
El líquido bajó frío por su garganta infantil.
Silencio.
Segundo uno.
Segundo dos.
Y entonces...
// -- CUAL E STU MALDITO PROBLEMA ESCUINCLE BUSCADOR DE PLEITOS Y LA MUERTE!!!!! -- //
Kael parpadeó.
Kael pensamiento:
Ay, qué escandalosa eres... ?Solo era una cheve...
—Hic...
Kael pensamiento:
Opsi... se me olvidó que tenía como cuatro a?os nomás...
Sus mejillas estaban ligeramente enrojecidas. Su mirada comenzó a perder enfoque.
—Hic... ay, muchachos... creo que me equivoqué... aún tienen tiempo para correr y esconderse... Pensaba que era juguito... hic... y era una cheve...
El grupo completo entró en pánico.
En menos de tres segundos, los aventureros desaparecieron como si hubiera explotado una bomba mágica.
En la sala solo quedaron los aventureros rango D... y la rango S.
Los seis se quedaron mirándolo fijamente.
Bezal fue el primero en reaccionar.
—?Joven amo! ?Qué estaba haciendo? ?Por qué se ve así?
—Hic... pensaba que esto era juguito... y era una cheve...
—?Una cheve? —repitió Adriel, incrédula.
—?Te tomaste una cerveza? —exclamó Lyris, horrorizada.
Y como si el destino disfrutara del caos...
Justo en ese momento llegó Caria.
Caria entró al salón con paso firme, buscando a Kael con la mirada. Su presencia, incluso antes de hablar, imponía respeto. El aire mismo parecía tensarse a su alrededor.
Kael la miró directamente e intentó adoptar una postura seria. Enderezó la espalda, cruzó los brazos con dignidad y frunció el ce?o como si estuviera concentrado en asuntos importantes del gremio.
Pero Caria notó de inmediato que algo no estaba bien.
—Kael... —dijo con una calma peligrosa—. ?Qué sucede? Tienes cara de que pasó algo que provocaste intencionalmente y te quieres hacer el inocente...
Kael sonrió con una seguridad tambaleante.
—Naaa, mamasita, ?cómo se te ocurre? Soy una blanca paloma...
...
.....
.......
........
... Hic...
El sonido lo traicionó de la peor manera posible.
Kael, pillado en fraganti, solo pudo levantar una mano como si eso fuera a salvarlo.
—No, ama, no pasa nada... Estaba compartiendo con unos aventureros y sin querer tomé una cerveza en vez de mi juguito y tomé un poco... hic...
Caria entrecerró los ojos.
Ese hipo.
Ese leve olor.
Esa mirada desenfocada.
Su primera reacción fue liberar una cantidad inmensa de magia que hizo vibrar el salón.
—???KAEL!!! —rugió con furia contenida—. ?Ni un solo minuto te puedo dejar solo y ya estás haciendo algo que me hace enojar!
En ese instante, Kael sintió el verdadero terror.
No el de un enemigo poderoso.
No el de una bestia mágica.
El terror maternal.
.
..
...
.....
......
.......
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..........
De vuelta en la mansión Sunglei
Garbard se encontraba debatiendo algunos procesos y aprobaciones de proyectos importantes para la ciudad junto con Laret, mientras Enta hacía guardia en silencio.
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El ambiente era formal. Papeles, mapas y sellos oficiales cubrían la mesa de reuniones.
Hasta que las puertas principales de la mansión se abrieron de golpe.
El estruendo resonó en todo el vestíbulo.
Los tres hombres se exaltaron.
Antes de que pudieran reaccionar, las puertas de la sala de reuniones también se abrieron bruscamente.
Era Caria.
Hecha una furia.
Y arrastrando algo que parecía un costal de chichones... con un poco de ni?o entremedio.
Los tres hombres se pusieron de pie de inmediato.
—?Caria! ?Qué pasó? ?Por qué Kael está en ese estado? —preguntó Laret, alarmado.
—?Pues pregúntale a él! —espetó ella, soltándolo del cuello de la chaqueta y pasándoselo casi de golpe.
Laret lo sostuvo con cuidado. Al mirarlo de cerca, notó que algo definitivamente no era normal.
—Kael, ?estás bien?
Kael levantó la cabeza con esfuerzo.
—?Qué onda, pa?... hic...
Laret palideció.
Enta dio un paso adelante.
—No me diga que el joven amo está... ?borracho?
Kael negó con fuerza... demasiado fuerte.
—Nnn no, nnn noooo estoy borrashoo... Lo que pasa m... me... me caí hocico en un tarro de cheve...
Laret casi pierde el equilibrio.
—?KAEL, POR LA DIOSA! ?Por qué tomaste cerveza?
—?Pensaba que era juguito!
Caria cruzó los brazos, aún temblando de indignación.
—Esto fue lo último. ?Te vas castigado! No irás a la ciudad hasta tu cumplea?os.
Kael la miró fijamente desde los brazos de su padre, con expresión reflexiva.
—?Me regalas de cumplea?os un buen tarro de cerveza... hic?
Caria explotó nuevamente.
Otro coscorrón certero lo dejó fuera de combate.
Garbard suspiró con gravedad solemne.
—Sin duda, Kael es la culminación de todos los malos hábitos de los Sunglei...
Enta lo miró perplejo.
—?A qué se refiere con eso, mi lord?
—Ay... —respondió Garbard con resignación—. Laret y Caria eran igual de indisciplinados y revoltosos... Kael sacó esos hábitos de los dos...
Pasadas unas horas, Kael despertó.
Un exquisito dolor de cabeza provocado por el alcohol le martillaba el cráneo. Y el "gran plus" eran los chichones que Caria le había provocado.
Se llevó ambas manos a la cabeza y gimió.
A su lado se encontraba Zarina, visiblemente preocupada, sentada con las manos entrelazadas.
—Joven amo... ?se encuentra bien?
Kael se incorporó con lentitud y se restregó la cabeza.
—Auch... no esperaba que una sola cerveza me dejara así... Oye, no me digas joven amo. Solo dime Kael...
Zarina bajó la mirada.
—Ay... no... no puedo...
Kael la miró con malicia infantil.
—Es una orden. Si no lo haces... no te daré... más chocolate...
En ese instante, Zarina sintió el verdadero terror.
—?Nooo! ?No, no, no, no! ?Chocolate noooo! Joven... joven Kael...
Kael sonrió, satisfecho.
—Al menos ya no me dices joven amo...
Zarina lo miró con incomodidad, pero también con una ternura sincera.
—Joven Kael... ?por qué hace enojar tanto a la se?ora... si ella lo quiere mucho?
Kael se quedó quieto.
Parpadeó.
Frunció el ce?o.
—Pues... oye, buena pregunta... ?por qué carajos soy tan malcriado? Dame un momento para analizarlo...
Kael pensamiento:
Oye, sistema... recién vengo cayendo en que muchas veces tengo actitudes que no deberían venir de mi yo de treinta y cuatro a?os...
// -- pues claro animal eso es normal... por mucha mente "madura" que tengas. la estas acoplando a un cuerpo recién en desarrollo que se hormona y trabaja muy distinto al de un adulto... por eso estas lleno de energía consumes mucha azúcar tu organismo por instinto tiende a funcionar como el de un ni?o... las hormonas que provocan los cambios de emociones y sensaciones y tus conexiones neuronales fuerzan a tu cuerpo a sentir que eres un ni?o... -- //
Kael exhaló lentamente.
Miró a Zarina.
—La verdad es que soy un desastre... Mi mente me exige comprender y experimentar cosas nuevas... Lo malo es que eso preocupa mucho a mi mamá... Es que ella también es muy sobreprotectora...
Zarina lo observó con una mezcla de pena y respeto.
—Yo creo que la se?ora Caria es muy buena mamá... No la haga enojar, joven Kael... Ella lo quiere mucho... Tiene tanto amor que hasta se preocupa por mí, que no lo merezco...
Kael levantó una ceja.
—?Cómo así, mi ciela?
Zarina bajó la mirada, algo incómoda.
—Cuando usted estaba en reunión, me llevaron a varias tiendas... Dijeron que era una ma?ana de chicas... y me compraron mucha ropa y utensilios para mi día a día... No los merezco...
Kael se quedó en silencio unos segundos.
No esperaba eso.
No esperaba que la integraran así, tan rápido, tan cálido.
—Ay, mija... por supuesto que te lo mereces. No digas mamadas... Dime, ?cómo has pasado estos últimos días con los miembros de la casa?
Zarina respiró profundo.
—Pensaba que me tratarían como un objeto más... pero nadie me ha dicho algo malo... Todos son muy amables... En especial la se?ora Tana y la se?ora Caria... Son muy amables... Hoy nos divertimos mucho. Me elogiaron mucho por la ropa que vestía...
Kael sonrió con una expresión que mezclaba orgullo y alivio.
—Suena más a que te trataron como la hija que no tuvieron... Y porque saben que a mí no me gustan ese tipo de salidas que tienen ellas... jeje...
Zarina volvió a mirarlo con preocupación.
—Pero, joven Kael... no las haga enojar más. Ellas lo quieren mucho...
Kael suspiró, un poco culpable.
—Bueno... sí tienes razón... me pasé un poco... —se quedó pensativo unos segundos, y luego sonrió con brillo peligroso en los ojos—. Bueno... hagamos algo para compensarlas.
Zarina parpadeó.
—?Qué hará, joven Kael?
Kael sonrió con ambición infantil.
—Ahhh... algo genial. A ti también te va a encantar... A todas las mujeres de la mansión... Ohhh síii... ?ganaré mucho dinero con eso!
Ya terminado el almuerzo, todos en la casa comenzaban a levantarse de la mesa. Sin embargo, Caria y Tana aún se veían visiblemente enfadadas. Aunque intentaban mantener la compostura, sus expresiones seguían rígidas, y el ambiente tenía una ligera tensión que no pasaba desapercibida.
En voz baja, Holley se inclinó hacia Enta y susurró:
—Oye, Enta... ?qué pasó?
Enta suspiró antes de responder.
—El joven amo se bebió por accidente una jarra de cerveza... según lo que dijo él... y llegó borracho a la casa.
Holley abrió los ojos con sorpresa.
Pero Ken, que jamás perdía la oportunidad de meterse donde no lo llamaban, escuchó la conversación y soltó una carcajada.
—?El joven amo se zampó una jarra completa de cerveza? ??Jajajajaja?! ?Y no invitó! ?Jajaja!
Dos pu?os aparecieron instantáneamente en la nuca de Ken.
?PUM! ?PUM!
Dos enormes chichones brotaron como si la naturaleza respondiera de inmediato a la imprudencia.
—?Perdón, Tana! ?Perdón, jefa! —se quejó Ken, sobándose la cabeza.
En ese preciso momento, apareció Kael.
Tenía resaca.
Tenía chichones.
Pero también tenía energía desbordante y una sonrisa sospechosamente luminosa.
—???AMá!!!
Caria lo miró con una expresión dura.
—?Qué quieres? Ya sabes que estás castigado. No saldrás de la mansión hasta tu cumplea?os.
—Eso ya lo sé —respondió él, avanzando con confianza.
—Entonces, ?qué quieres?
Kael se acercó con paso peque?o pero decidido. Sus ojos se volvieron enormes, brillosos. Su expresión se suavizó hasta parecer una criatura indefensa.
—?Mamacita linda de mi corazón! ?Que yo te amo, te quiero, te adoro y te apapacho mucho! <3
Caria sintió el impacto directo al corazón. Su expresión comenzó a aflojarse. Sus hombros descendieron apenas.
Tana reaccionó de inmediato.
—?MI SE?ORA, LA ESTá ENGA?ANDO! ?ENANO MANIPULADOR! ?MALVADO!
Caria parpadeó y volvió en sí.
—?AAAA, no, jovencito! ?No caeré en tus enga?os!
Kael la miró con ojos tranquilos, bajando ligeramente la cabeza.
—Ay, amá... todo lo toman como si fuera algo para mi beneficio... Solo quería decir algo lindo para disculparme y hacerles algo especial, ya que terminaron de almorzar...
Caria frunció el ce?o, confundida.
—?Qué quieres hacer?
La sonrisa de Kael se ensanchó.
—Les prepararé helado.
Hubo silencio.
Zarina apareció justo en ese momento con un montón de cosas de la cocina, acompa?ada de Jacki.
—Zarina, ?recuerdas el listado que te pedí?
—Sí, joven Kael —respondió ella, acomodando los ingredientes.
—Excelente. Tenemos todo. Vayan al jardín con las cosas. Yo voy a buscar la heladera.
En el jardín
El comedor de la terraza estaba listo. El aire era fresco, con el aroma leve de las flores del jardín mezclándose con la brisa.
Los involucrados esperaban con curiosidad.
Minutos después, Kael apareció empujando un artefacto hecho de madera y cobre.
Era una especie de plancha de cobre montada sobre una base de madera gruesa, con un vacío interno. Además, traía dos herramientas raras que parecían peque?as palas de jardín... pero con filo.
Laret fue el primero en preguntar, cruzando los brazos.
—Kael... ?qué es eso?
Kael infló el pecho con orgullo.
—?Esta es mi heladera personal! Y estas son mis espátulas de acero para poder trabajar mejor el helado.
Rápidamente llamó a Jacki y Enta.
—?Podrían cortar la fruta con su magia de viento cortante en estos pocillos al mayor nivel posible? ?Casi que la fruta quede molida!
Ambos asintieron.
Comenzaron a cortar guindas, manzanas, sandía, melón y frutilla. El viento mágico giraba con precisión quirúrgica, reduciendo la fruta a una pulpa suave y brillante.
El aroma dulce comenzó a invadir el jardín.
Kael entonces miró a su padre.
—?Apa! ?Podrías llenar este contenedor de mi heladera con agua?
Laret, aunque confundido, aceptó. Tomó una jarra grande y vertió agua dentro del compartimento interno del artefacto.
Kael se puso serio.
Su expresión cambió.
—Ahora viene mi parte.
Se acercó al recipiente lleno de agua y extendió la mano.
—El hielo se produce a través del frío... El frío es la ausencia de movimiento de las partículas... A diferencia de crear fuego, que se activa agitando las partículas... el hielo es lo contrario... Si le robo la energía de movimiento a las partículas del agua... esta se congelará...
Comenzó a transpirar ligeramente.
Su respiración se volvió más pesada.
Concentró su magia con precisión microscópica.
El agua vibró.
Luego dejó de vibrar.
Y lentamente... comenzó a cristalizarse.
El agua se congeló completamente.
Todos quedaron en silencio.
Boquiabiertos.
Ya había usado fuego.
Había usado agua.
Y ahora... hielo.
// -- este ultimo a?o si que mejoraste usando los distintos elemento casi no te costo tanto... -- //
Kael sonrió, orgulloso, aunque jadeando levemente.
Luego tomó un pu?ado de sal y lo esparció sobre el hielo para intensificar el enfriamiento. Encima colocó la plancha de cobre.
—?Ya está todo listo! ?Hora de hacer helado!
Tomó la pulpa de frutilla y la vertió sobre la plancha. Agregó leche y azúcar.
Comenzó a revolver con las espátulas. El sonido metálico contra el cobre era rítmico.
Mientras aplastaba la mezcla, esta comenzó a congelarse.
Todos observaban, expectantes.
La textura cambió.
Se volvió más espesa.
Más firme.
Kael terminó la primera tanda, raspó la capa congelada y comenzó a formar peque?os rollos perfectos.
Los colocó en peque?os pocillos.
Los fue entregando uno por uno.
Todos tomaron cucharas.
Probaron.
Y quedaron maravillados.
—Awww... ?qué rico! —exclamó Caria, con los ojos brillando—. ?Kael, esto que llamas helado es increíble!
—?Joven amo, esto es espectacular! ?Me permite intentarlo? —preguntó Enta, emocionado.
Kael le entregó las espátulas.
Pronto comenzaron a salir más sabores.
Más frutas.
Más combinaciones.
El ambiente se llenó de risas.
Entonces Kael trajo un vaso hondo de acero.
—Mientras Enta prepara más helado... yo agregaré el ingrediente final.
Todos lo miraron con anticipación.
Kael colocó bastante chocolate dentro del vaso y miró a Jacki.
—Tía Jacki, ?me podría ayudar con un poco de aire para mantener mi llama?
—Sí, joven amo.
Kael encendió una peque?a llama bajo el vaso. El chocolate comenzó a derretirse lentamente.
El aroma dulce e intenso se mezcló con el aire del jardín.
Cuando estuvo completamente líquido, Kael tomó el pocillo de Caria y vertió el chocolate sobre el helado.
El chocolate, al tocar la superficie helada, se congeló de inmediato, formando una capa crujiente y brillante.
Le entregó además unas galletas.
—Ahora sí, ama... disfruta de un buen helado.
Caria probó.
Y explotó en dicha.
—???KYAAAAAAAAAAAAAA!!! ?Esto es increíble!
En segundos, todos pidieron chocolate y galletas.
Risas.
Alegría.
Magia.
Y azúcar.
// -- oye que bueno y servicial eres... -- //
Kael pensamiento:
Juas juas juas juas... con esto reduzco el castigo al menos dos días...
// -- mendigo escuincle manipulador ?!!!! -- //
Y así, Kael trajo a este mundo un nuevo producto de consumo que podría traer bastante fortuna a la casa y a la ciudad.
Pero más importante aún...
Un producto que hizo disfrutar a los miembros de su hogar en un bello momento de paz y tranquilidad.

