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Capitulo 3: La Ciudad Amurallada.

  Mientras bajaban a la pradera, Ryuji y Maki se sorprendían del tama?o de las puertas de la Ciudadela.

  Incluso a esta distancia se podía apreciar que aquellas puertas eran gigantescas.

  —Así que esas son las puertas de la Ciudadela, ?huh?—divagaba Ryuji mientras caminaba junto a Maki, dirigiéndose a la carretera— Se?orita Maki, ?Sigue leyendo el manual incluso ahora?—preguntó al verla con el manual en sus manos.

  —Si, pensé que quizá habría algo que nos ayudase. ?Recuerdas lo que dijo Shinichi sobre "otras razas"? Pues quería leer sobre ellas.

  —Pensé que habrías leído en el lago.

  —No me dio tiempo, solo pude leer un poco sobre la fauna—dijo Maki mientras leía el manual—. Mira, aquí encontré algo.

  —?Qué dice?

  —Bueno... Es algo complicado de explicar—con una mueca de confusión en su rostro Maki intentó explicarse—, parece que mis padres anotaban en su mayoría notas referenciales. Aunque hay información, no es del todo clara.

  —?Qué es lo que dice?

  —Veamos... Hay información de algunas razas pero están separadas las unas de las otras, cómo si las hubieran anotado en distintos días—Maki miraba las anotaciones buscando algo de información útil—. Espera, aquí hay una nota especial: "Hay dos tipos de grandes familias de especies: Daemons y Therios". Es lo que dice, junto a esas palabras hay dos dibujos un tanto infantiles.—mencionaba mientras sonreía al imaginar que sus pares habían hecho esos dibujos.

  —?Puedo verlo?

  —Ten—al entregarle a Ryuji el manual ella volteó a ver las murallas de la Ciudadela—. Podía esperar muchas cosas de la Ciudadela, pero no que fuese una ciudad amurallada—la voz de Maki sonaba con un tono de sorpresa al mirar los grandes muros que se extendían a lo largo de su vista hasta perderse en el horizonte, rodeando la Ciudadela—. Incluso desde la salida del bosque se veían enormes.

  —Lo sé, ?Es increíble verdad?—preguntaba Ryuji mientras leía el manual—Veamos... "En Aethernia son los Therios y los Daemon quienes ocupan la mayoría de ciudades, se diferencian de la fauna salvaje por su capacidad de raciocinio y comunicación, incluso entre distintas razas."

  —?"Aethernia"?

  —Si, según lo que está aquí escrito ese es el nombre del gran súper continente en el que estamos. Hay muchas notas sobre distintos lugares, parece que tus padres viajaron por todos lados en su juventud, ?Huh?—mencionó Ryuji sorprendido.

  —Parece que ser sorprendente viene de familia—afirmó Maki con una mirada creída y una sonrisa presumida en su rostro, por su parte Ryuji la miraba con desdén—. ?Hay algo que nos pueda servir? El cómo diferenciar a Therios de Daemons, por ejemplo.

  —Mmm—Ryuji ojea las notas del manual—. Según aquí dice tanto los Therios como los Daemons son muy similares en aspecto y que a simple vista no se logran diferenciar.

  —Entonces no hay información relevante supongo.

  —Hay más notas: "En las familias de Therios existen cuatro razas distintivas: Elfos, Dwerf, Orcos y Humanos"—leía Ryuji con particular interés—. "Entre ellos cada raza tiene su propia esperanza de vida, costumbre y forma de ser distinguible del resto". Hay peque?as notas al lado de cada uno, hay mucha más información de la que parecía en un principio.—dijo Ryuji sorprendido de la cantidad de información ocupada en peque?as notas.

  —Es la primera vez que escucho esos nombres—mencionó Maki con extra?eza—. ?Y de los Daemons dice algo?

  —Si: "Los Daemons somos la familia de razas más numerosas, en ella existen hasta siete razas distintas en las cuales los Oni nos vemos incluidos."

  —?Somos Daemons? Shinichi nunca mencionó nada similar, lo único remotamente parecido que oí de él es de la existencia de más tribus de Oni.

  —Parece que piensas como tus padres porqué aquí hay varias notas que hablan sobre los Oni, según está aquí escrito hay algo que llamaron "Nómadas" y parecen ser distintos de nosotros.

  —?De verdad?

  —"Los Onis tribales somos aquellos Onis que vivimos en tribus dispersas a lo largo del continente, nos caracterizamos por nuestros ojos escarlata y los dos cuernos que sobresalen de nuestras frentes; Por su lado, los Oni nómadas son aquellos Oni que tienen una vida de constante peregrinaje, ellos no se encuentran en una localización fija si no que deambulan a lo largo de Aethernia, se diferencian de nosotros por sus ojos azul marino y un único cuerno que sobresale del centro de sus frente". ?Sabías de las diferencias?—preguntó Ryuji luego de leer las notas.

  —No—negaba Maki con la cabeza—. ?Eso es todo sobre los Oni?

  —También dice que debido a esas diferencias los Oni tribales somos más fuertes por vivir de la caza y ser más agresivos entre nosotros, mientras que los Oni nómadas tienen mayor resistencia debido a los largos viajes que realizan de forma constante.

  —Vaya... ?Crees que el Anciano sabía de esto?

  —Volviste a decirle 'Anciano' al abuelo.—rio Ryuji.

  —Maldición—dijo Maki tapándose la boca—. Fue un reflejo.

  —Descuida, desde que supimos de tu padre lo estuviste llamando por su nombre. Empezaba a pensar que estabas enojada o algo así—rio Ryuji mientras Maki lo miraba avergonzada.

  —No estaba enojada, es solo que fue tan repentino y yo estaba recién despertada que no encontré una manera menos agresiva de actuar. Espero que él no se lo haya tomado mal o haya pensado algo así.

  —Descuida, mi abuelo es muy comprensible, no creo que debas preocuparte por ello—mencionó Ryuji mientras le sonreía a Maki—. Veamos si dice algo más sobre el resto.—Ryuji siguió leyendo, Maki por su lado empezaba a mirar los bellos prados y praderas que había al lado de la carretera mientras calmaba su mente.

  —?Crees que hablaremos idiomas distintos?

  —Mmm... No parece ser el caso, según dice aquí solo existe un único idioma.

  —Bueno eso significa que podremos comunicarnos con el resto—divagó Maki mientras se acercaban a las puertas de la gran ciudad—. Estate atento, que nos estamos acercando.

  —?Crees que habrá guardias custodiando las puertas?

  —Con lo gigantescas que son esas puertas lo dudo, ?O acaso abrirían las puertas de forma manual?

  —Buen punto, igual lo sabremos cuando estemos ahí—dijo Ryuji mientras seguía leyendo el manual—. Veamos que más hay aquí... "Kitsunes y Nekomatas: Son una raza Daemon caracterizado por tener un aspecto más animal, a diferencia de lo que los Therios piensan no son 'Semi-Humanos' sino que son una raza propia"—Ryuji detuvo su lectura al darse cuenta de que están cerca de la entrada—. Parece que finalmente llegamos.—al cerrar el manual él se lo devuelve a Maki quién lo guarda.

  —Eso parece—afirmó al estar a pocos metros de la entrada—. Que raro, no parece haber guardias ni ningún tipo de vigilancia en la entrada—mencionó mientras miraba a los lados de las puertas—. No creo que sea por estar aquí tan temprano ?O sí?

  —Si ese fuese el caso serían los guardias más perezosos del mundo.—mencionó Ryuji haciendo que ambos se reían por el comentario tan gratuito. Al acercarse a las puertas de la ciudad se dan cuenta de un peque?o artefacto que sobresale de una de las paredes con forma cúbica.

  —?Qué es esto?—preguntó Maki mientras tocaba el artefacto con el dedo.

  —Buen día—una voz sonó a través del artefacto, lo cual tomó con la guardia baja a Maki quién dio un peque?o salto hacia atrás—. Mmm, un par de Onis y por lo que veo es la primera vez que vienen a La Ciudadela, ?Verdad?

  —Eh...—Maki miró a Ryuji sin saber que decir.

  —Esas reacciones me lo confirman. Me presento, soy la encargada de vigilar las puertas de la ciudad para permitirle el acceso a cualquier nativo o visitante—dijo la voz con un tono muy formal—. ?Podrían permitirme saber sus nombres y el motivo de su visita?—preguntó la voz manteniendo la formalidad en sus palabras.

  —Ryuji, ?Qué hacemos?—le susurraba Maki con cierta duda.

  —No parece ser alguien que esté mintiendo, más bien parece que solo realiza su trabajo.—susurró Ryuji. Con una ligera duda en su rostro Maki respondió a la encargada.

  —Mi nombre es Maki, él es Ryuji, y esta es nuestra primera vez viniendo a La Ciudadela, ambos estamos buscando a alguien.—respondió Maki aún algo dubitativa.

  —Ya veo, ?De qué tribu vienen?

  —"?De qué tribu vienen?"—repitió Maki sin saber cómo responder.

  —Venimos de la tribu del Loto.—interrumpió Ryuji.

  —Bien, esperen unos instantes.—dijo la encargada antes de guardar silencio.

  —?"Tribu del Loto"?—cuestionó Maki al no comprender el significado de esas palabras.

  —Si, es el nombre de nuestra tribu.

  —Es la primera vez que escucho sobre eso.

  —El abuelo me lo contó mientras empacaba mis cosas, me dijo que es importante el nombre de la tribu, que es nuestra identificación para diferenciarnos de otras.

  —?En el manual dice algo sobre los nombres de las tribus?—preguntó Maki mientras sacaba el manual y se ponía a leer— Si, aquí lo dice: "Los Oni tenemos el nombre de nuestra tribu como nombre personal, cada tribu de Oni tiene su propio nombre único y en nuestro caso es 'Tribu del Loto' de esta forma todos los nativos de la tribu tenemos el nombre de nuestra tribu acompa?ado de nuestro propio nombre, en mi caso yo soy 'Lotus' Tsukihi y mi esposo es 'Lotus' Aragi". Ya veo... Así que mi nombre completo sería Lotus Maki—dijo Maki tras leer el manual y volverlo a guardar—. Luego me pondré a leer todo lo que está en el manual, no quisiera que pasemos por alto una situación similar la próxima vez... Si es que me acuerdo, claro.

  —Eso mismo iba a proponer.

  —Perdón la tardanza—la voz de la mujer a través del comunicador volvió—, aquí están sus identificaciones válidas para el libre ingreso a La Ciudadela—tras decir eso, debajo del artefacto cúbico caen un par de tarjetas con el nombre de Maki y Ryuji respectivamente—. Como verán, en sus identificaciones hay un peque?o círculo en donde deberán poner sus pulgares y extender el brazo.—Maki y Ryuji toman sus identificaciones y extienden los brazos, al hacerlo una peque?a ráfaga de luz alumbró sus rostros.

  —Maldición.—se quejó Maki mientras si tapaba los ojos en un acto reflejo, Ryuji hizo lo mismo.

  —Ahora mismo sus identificaciones tendrán un retrato de sus rostros, y en el reverso estará su información personal. Les pediré amablemente que una vez ingresen a La entrada vayan a la izquierda donde encontraran un peque?o edificio, ahí los recibiremos para completar su registro.

  —?Y cómo ingresamos?—preguntaba Maki mirando las puertas qué, desde su punto de vista, eran gigantescas—. Si que son grandes.—susurró.

  —A la derecha de este intercomunicador verán una peque?a placa, ahí coloquen sus identificaciones y se abrirá una peque?a puerta.

  —?"Peque?a puerta"? Pensé que abrirían la grande.—dijo Maki mirando las grandes puertas de La Ciudadela.

  —Oh no, esas puertas llevan sin usarse desde hace más de tres siglos, gracias a los avances tecnológicos y mágicos pudimos modificar gran parte de la ciudadela—afirmó la encargada con un tono orgulloso—. Pero ya se darán cuenta de eso cuando ingresen.

  Maki y Ryuji se miraron y procedieron a poner sus tarjetas sobre la placa, con lo cual apareció una puerta por la que podían ingresar. Tras abrirse la puerta se percataron de que hay una cabina cuyo espacio es de dos metros por dos metros.

  —?Qué hacemos ahora?—preguntó Ryuji luego de que ambos ingresasen mientras que Maki miraba en todas direcciones.

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  —No se preocupen, el elevador los llevará hasta la verdadera entrada principal.—dijo la encargada con una voz tranquila.

  —?"Elevador"?—preguntó Ryuji tras lo cual la puerta se cierra y ambos sienten como la cabina se mueve. Maki y Ryuji se tambalearon durante unos segundos y al momento las puertas volvieron a abrirse momento el cual ambos salieron afuera.

  —Sin dudas es una experiencia que no me gustaría repetir—exclamó Maki tras salir del ascensor—. Es un pasillo extra?o.—dijo al notar que estaban en medio de un pasillo donde solo hay dos caminos, a la izquierda una peque?a edificación y hacía la derecha lo que pareciera ser un par de puertas dobles.

  —Maki, Ryuji, por aquí.—una voz conocida los llamaba desde el peque?o edificio. Era la misma voz de la encargada que escucharon por el intercomunicador.

  —?Eres la encargada con la que hablamos recién?—preguntó Ryuji mientras ambos se acercaban.

  —Si, soy yo. Me presento, mi nombre es Steffany y vine para asegurarme de que no se olvidaran de entrar aquí primero—Maki y Ryuji se le quedaron viendo por unos instantes y se percataron de sus orejas alargadas, cabello rubio ondulado y ojos color esmeralda. La mujer, vestida con un formal traje de oficina, poseía una figura esbelta y una mirada serena—. ?Ocurre algo?

  —Es la primera vez que vemos a alguien como usted.—respondió Ryuji mientras la observaba.

  —Oh—Steffany empezaba a reír con disimulo—. Realmente es la primera vez que ven a una Elfa por lo que me doy cuenta—mencionaba mientras se giraba y comenzaba a caminar hacia el edificio—. Vengan por aquí, completemos la información en su tarjeta de identificación.—dijo Steffany mientras les hacía una se?al con la mano para que ingresen al edificio, tras lo cual Maki y Ryuji la siguieron mientras continúan viéndola desde atrás.

  —No esperaba encontrarme con una Elfa tan rápido.—susurró Maki.

  —Sin duda—susurró Ryuji mientras ambos contemplan a la Elfa trajeada—. Luego nos fijamos en el manual sobre los elfos.

  —De acuerdo.

  Tras ingresar al edifico Maki y Ryuji se dan cuenta de lo distinto que es respecto a su tribu, unas sillas de aspecto cómodo, unas paredes y pisos relucientes con luces blancas en el techo, un cartel translucido que decía "Oficina principal de registro". Steffany, quien está sentada tras una mesa y frente a una pantalla translucida les hablaba.

  —Muy bien, tengo que hacerles unas preguntas—les dijo Steffany a los Oni pero estos estaban tan embobados mirando a su alrededor que no se percataron de las palabras de la Elfa—. ?Les gusta lo que ven?

  —?Perdón! Es la primera vez que vemos un lugar así.—Ryuji se disculpaba mientras Maki afirmaba con la cabeza.

  —Descuiden—dijo Steffany con una cordial sonrisa en su rostro—. Necesitaré que respondan unas peque?as preguntas—los jóvenes afirmaron con la cabeza—. Díganme su edad.

  —veintidós a?os.—respondió Maki.

  —veintiún a?os.—respondió Ryuji.

  —Bien, ?Ven esa máquina de ahí?—Steffany se?alando una maquina al costado—. Quiero que en orden se paren sobre la maquina y me digan los números que muestra, primero la se?orita Maki y luego Ryuji—Maki se para sobre la máquina y una luz pasa rápidamente alrededor de Maki—. Bien, Maki dime que es lo que vez en la pantalla y dímelo en el orden en el que aparecen.

  —Emm. 1.70, 60, O+.

  —Bien, espera un momento—mencionó Steffany mientras tecleaba algo en la pantalla—. Ahora dime que es lo que aparece.

  —Str: A+, Dex: A, CM: Null, Stm: B. Eso es todo.

  —Vaya... una A+ en fuerza.—Steffany se hallaba sorprendida.

  —?Es algo malo?—preguntó Maki confundida.

  —No. Todo lo contrario, es bueno, muy bueno de hecho. Tienes una fuerza anormalmente alta, incluso entre los oni.—afirmó Steffany con una sonrisa en el rostro.

  —?Y todos esos números que significan?

  —Es tu información: Altura, peso, tipo de sangre; también tus estadísticas: fuerza, destreza, capacidad mágica y stamina.

  —No creo entender muy bien. ?Qué es eso de la fuerza, destreza y demás?

  —En términos simples: La fuerza marca tu capacidad muscular a nivel físico; la destreza marca que tan rápida eres y que tan agudos están tus reflejos; la capacidad mágica abarca tu afinidad con la magia, pero cómo eres una Oni tu aptitud para la magia siempre será cero; y finalmente la stamina marca que tan fácil te cansas, es tu resistencia.—explicaba Steffany mientras Maki bajaba de la maquina aún con dudas.

  —Hablas como si fuésemos a entrar en algún conflicto.—interrumpió Ryuji mirando cómo Maki observaba los números que se muestran en la máquina.

  —Oh no no, es un procedimiento normativo en la Ciudadela. Hace mucho tiempo la Ciudadela era conocida por sus gremios de aventureros, venían aventureros de todas partes de Aethernia porque la Ciudadela era la capital imperial y aquí se organizaban grupos enteros que salían en busca de aventuras—un tono nostálgico y decaído se podía apreciar en la voz de Steffany—. Eran buenos tiempos.

  —"Eran", ?Eso significa que ya no hay aventureros?—preguntó Ryuji mientras Maki se tocaba el abdomen.

  —Sigue habiendo, pero sus participaciones en incursiones termino hace siglos, ya nadie necesita a los aventureros y aquellos que aún quieren salir de aventuras o viven con sue?os de grandeza terminan trabajando dentro de la Ciudadela, eso o van a la academia central para nutrir sus conocimientos con la esperanza de que en algún momento el mundo requiera nuevamente su fuerza.

  —Suenas cómo si quisieras que esos tiempos volvieran.—mencionó Ryuji mientras Maki observaba el número de su peso en la máquina.

  —Mentiría si dijera que no extra?o esa época, pero ahora mismo me acostumbré a vivir en esta época de paz.—respondía Steffany con una leve sonrisa en su rostro.

  —Entiendo... Espera... ?"En esa época"?—preguntó Ryuji con especial interés— Pareciera que viviste esa época. ?Cuál es tu edad?

  —Los Elfos somos la raza Theria más longeva que existe, aunque no diré mi edad si diré que viví en la época de los aventureros, yo misma fui una.

  —Increíble, seguro tendrás historias fascinantes para contar.

  —Ciertamente es el caso—afirmó Steffany con una sonrisa nostálgica en su rostro—, pero basta de charla. Es tu turno Ryuji, ponte sobre la máquina.

  —Si—Ryuji se puso sobre la máquina—. Por cierto ?Qué estabas haciendo Se?orita Maki?

  —?Yo? Nada... Solo pensaba si aumenté de peso...—susurró Maki. Ryuji soltó una peque?a carcajada.

  —Bien Ryuji, dime que vez.

  —1.81, 75, B+.

  —Bien—Steffany tecleaba—. ?Ahora que vez?

  —Str: B, Dex: B, CM: Null, Sta: B.

  —Bien, tus parámetros son más normales.

  —Así que soy más débil que la Se?orita Maki, ?huh?

  —No te deprimas por eso, ella parece ser una excepción a la norma.

  —Es verdad, desde ni?os sabíamos que era más fuerte que tú.—exclamaba Maki con gran orgullo en su voz.

  —Lo sé, pero tener evidencia clara es un tanto desalentador.—suspiró Ryuji con cierta resignación.

  —Venga arriba esos ánimos.—Maki le dio unas palmaditas en la espalda a Ryuji mientras sonreía de manera presumida.

  —Bien, pongan sus identificaciones ahí, sobre la mesa—Steffany se?ala una zona en particular de la mesa que está enmarcada de color blanco. Los Oni lo hacen y luego de unos segundos una luz blanca pasa por debajo de las identificaciones—. Eso es todo, pueden tomar sus ID—Ryuji y Maki toman sus identificaciones—. Habían dicho que estaban aquí para buscar a alguien, ?Verdad?

  —Si, así es, buscamos a mi padre se llama Aragi, Lotus Aragi. ?No sabrás algo de él verdad?

  —Veamos—divagó Steffany mientras tecleaba la pantalla—. Hace no mucho llegó un Oni con ese nombre, quizá sea a quien busques.—Maki y Ryuji se miraron con entusiasmo.

  —??Donde puedo encontrarlo!?—preguntó Maki entusiasmada e ímpetu.

  —No lo sé, solo sé que llegó a la Ciudadela hace unos pocos meses y que aún no se fue. Podría preguntar en la posada que está cerca del centro.—Steffany tecleaba en la pantalla y del mismo lugar en donde pusieron sus ID surgen un par de brazales blancos, ambos poseen una peque?a pantalla.

  —?Qué es esto?—preguntó Ryuji mientras él y Maki agarraban los brazales.

  —Son brazales aumentados, en ellos pueden ver la hora, su pulso, y también tiene un mapa de La Ciudadela integrado. Pónganselo.—Maki y Ryuji se pusieron los brazales, tras lo cual emergió una pantalla translucida.

  —Wow, ?Cómo se usa esto?—preguntó Maki sorprendida de la repentina pantalla que se desplegó frente suya.

  —La pantalla detecta sus dedos, tóquenlo como se fuera algo físico.—Ryuji y Maki empezaron a tocar y a probar cosas con los brazales.

  —Increíble, es algo que jamás podría haber imaginado.—la voz de Ryuji denotaba una extrema fascinación mientras que surgía un mapa de su brazal.

  —Ya veo, conque así funciona—Maki sonreía mientras miraba el mapa—. Creo que La Ciudadela es mucho más grande de lo que pensé...

  —Sí, y una vez salgan a la cuidad principal verán un nuevo mundo frente a ustedes—mencionó Steffany con una sonrisa en su rostro—. Bien ya está todo listo, pueden retirarse. Una vez que salgan sigan derecho y verán la puerta principal, la puerta se abrirá una vez pongan el brazal cerca del censor.

  —?Censor?

  —Se darán cuenta de lo que digo una vez lleguen a la puerta—Steffany sonríe—. Tengan suerte en su búsqueda.

  —Muchas gracias Steffany.—se despedía Maki mientras salía de la oficina.

  —No hay nada que agradecer.—respondió Steffany mientras negaba con la cabeza y se despedía de los Oni.

  Tras salir del edificio, Maki y Ryuji se dirigieron a la puerta que habían visto antes.

  —Bien, ahí está la puerta.—mencionó Ryuji mientras se acercan.

  —?Supongo que esto es el censor?—preguntó Maki mientras veía que en la puerta había un cubo similar al de la entrada de las gigantescas puertas que habías visto antes.

  —Bien, veamos cómo funciona esto.—Ryuji acercó el brazo con su brazal puesto en el, al hacerlo se podían ver unas peque?as ráfagas de luz brillando y, acto seguido, las puertas se abrieran. Los jóvenes Oni se miraron y salieron fuera.

  Maki y Ryuji se quedaron fascinados al ver la gran ciudad, finalmente están dentro de la Ciudadela y lograban ver edificaciones enormes, carteles gigantescos con colores llamativos, se daban cuenta que ambos estaban en un lugar alto similar a un mirador cuyas vistas de extendían a lo largo y ancho de aquella ciudad tan futurista para ellos. A su derecha vieron una escalera que conectaba con la calle principal y en el aire podían ver cabinas volando que estaban tripulados, al acercarse a las barras del mirador vieron infinita cantidad de personas no solo en las calles sino también en los diferentes y colosales edificios.

  Maki y Ryuji suspiraban con gran asombro por aquello que lograban ver, por primera vez en sus vidas se sintieron inmersos en un mundo totalmente nuevo.

  —Es increíble, ?Verdad Se?orita Maki?—preguntó Ryuji atónito mientras mantenía una sonrisa en su rostro.

  —Ujum.—afirmaba Maki con un rostro lleno de emociones: sorpresa al ver un lugar que estaba fuera de su comprensión; alegría al estar más cerca de encontrar a su padre; y, sobre todo, emoción al tener ante ella un lugar tan fascinante. Sonriendo y llena de energía, Maki suelta unas simple palabras—. En marcha, Ryuji.—exclamó Maki mientras miraa a Ryuji con un rostro iluminado de emoción.

  —Si, Se?orita Maki.—afirmó Ryuji con la cabeza mientras que una amplia sonrisa se dibujaba en su rostro.

  Fin del Capítulo 3.

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